AMLO; responsabilizado por desaparición de normalistas de Ayotzinapa

Nueva York (La Otra Opinión).- Sin lugar a dudas sólo un idiota creería que Andrés Manuel López Obrador apretó el gatillo que asesinó a los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Sólo una persona ignorante se atrevería a afirmar que el líder de Morena secuestró, torturó y cometió el atroz crimen que ocurrió en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014.
Sólo un imbécil estaría seguro de que el eterno candidato presidencial estuvo presente cuando los estudiantes fueron cremados en el basurero de Cocula.
Pero también sólo una persona que se niega a ver la verdad sería incapaz de aceptar la responsabilidad de López Obrador en el caso: el de Macuspana no es tan inocente como quiere aparentar.
¿Por qué?
Porque el tabasqueño aceptó que José Luis Abarca --la mente que ordenó la ejecución de los normalistas-- fuera el candidato del PRD a la alcaldía de Iguala.
Porque AMLO impulsó esa candidatura aún sabiendo que el ahora criminal probado --y su esposa María de los Ángeles Pineda-- tenía vínculos con el narcotráfico.
Porque López se coludió con Ángel Aguirre para garantizar el triunfo de la pareja a cambio de recibir financiamiento para la construcción de un nuevo partido: Morena.
Por esos motivos Andrés Manuel sí es cómplice del crimen cometido en contra de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Sin embargo, el tabasqueño nunca va a aceptar la verdad, porque evidentemente no le conviene y por ello se empeña en negar lo obvio, lo que incluso ya descubrieron los padres de los normalistas. Y es que hay casos que por más que se empeñen en ocultar, siempre saldrán a la luz, porque son un lastre. Un lastre que pesa demasiado, sobre todo cuando se está construyendo --por tercera ocasión consecutiva-- una candidatura presidencial.
En este espacio sabemos que cualquiera se puede equivocar, hacer un mal juicio sobre una persona y entregarle la confianza absoluta para luego resultar traicionados. No obstante hay de equivocaciones a EQUIVOCACIONES, y López Obrador se EQUIVOCÓ cuando el 13 de mayo de 2012 acudió a un mitin de campaña en Iguala y al término de su discurso convocó a perredistas, petistas y simpatizantes de Movimiento Ciudadano y de Morena a votar y promover el voto en favor de José Luis Abarca.
De este modo las pruebas hablan por sí solas… AMLO es culpable del crimen de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero no porque haya apretado el gatillo u ordenado la ejecución, sino porque permitió que un delincuente llegara al poder en Iguala…
Es así como concluimos que el tabasqueño no pecó de ingenuo, sino de omiso… ¿O lo duda?

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