La presidente del PRO y principal referente del espacio de Juntos por el Cambio como su más reciente candidata, Patricia Bullrich, anunció públicamente su apoyo a la fórmula encabezada por Javier Milei de cara a la segunda vuelta electoral. Demostró así un gesto de altura política en favor de un interés mayor: terminar con la continuidad del kirchnerismo en el poder y recuperar la libertad.

Milei y Bullrich se disculparon mutuamente por las agresiones innecesarias en el contexto de las elecciones primarias y generales, y con vista hacia el futuro la prioridad será terminar definitivamente con el Gobierno kirchnerista que destruye la economía desde diciembre de 2019.

Los mercados recibieron con optimismo los anuncios de la dirigente de Juntos por el Cambio, mientras que la sociedad recupera la esperanza por las dos terceras partes de los votos que decidieron no acompañar el proyecto político de Sergio Massa y el kirchnerismo.

Los bonos soberanos de Argentina se dispararon hasta un 8% a las pocas horas de conocerse el respaldo de Bullrich a Milei. Se trata de los ADRs que cotizan en la plaza bursátil de Nueva York. Destacó la suba de las acciones vinculadas a las empresas energéticas, que repuntaron entre 4% y 8% en la jornada del día miércoles.

La cotización de los papeles del Banco Macro se disparó casi un 7%, el Banco Galicia registró un alza superior a los 8 puntos porcentuales, Supervielle repuntó un 6,5%, YPF se anotó una suba de casi 2 puntos, Pampa Energía repuntó más de un 3% y la empresa Edenor marcó un incremento del 2,5% respectivamente.

El posible cambio de Gobierno mejora las perspectivas para las principales empresas del país, esperando un mercado cambiario más libre, menores restricciones para la importación de insumos necesarios para la producción, menos trabas impositivas y regulatorias, y fundamentalmente un mayor control del proceso inflacionario.

Por otra parte, el índice S&P Merval de la bolsa local experimentó un alza contundente del 4%, la primera suba significativa después de 9 rondas consecutivas con fuertes caídas tras conocerse los resultados de las elecciones generales.

El tipo de cambio paralelo se desplomó hasta los $1.000 al final de la jornada del miércoles, acumulando una fuerte caída del 10% y equivalente a los $100 en solo cuestión de horas. Había llegado a sobrepasar fácilmente los $1.200 tras los resultados de las elecciones.

La dirigencia opositora decidió dejar a un lado los intereses personales para representar mejor el interés de la gran mayoría de la sociedad, que rechaza frontalmente la comunidad de este Gobierno.